Crisis en el transporte por carretera polaco: la ZMPD solicita medidas de protección. Más de mil empresas desaparecerán del mercado en 2026.
La Asociación de Transportistas Internacionales por Carretera de Polonia (ZMPD) dirigió en septiembre de 2026 un llamamiento urgente al primer ministro Donald Tusk para que se estableciera un paquete de protección para el sector del transporte por carretera. Los datos de la Inspección General de Transporte por Carretera confirman que solo en 2026 desaparecieron del mercado más de mil empresas de transporte. Los costes de combustible superiores al 30% de los gastos operativos y las esperas de dos años para obtener tarjetas de residencia para conductores de fuera de la UE sitúan al sector de las pymes al borde de la insolvencia. Para los socios comerciales, esto es una señal inequívoca de la necesidad de intensificar la diligencia debida antes de iniciar o continuar la colaboración con transportistas polacos.

En septiembre de 2026, la Asociación Internacional derodoEl Sindicato Polaco de Transportistas por Carretera (ZMPD) ha enviado un llamamiento oficial al Primer Ministro Donald Tusk para que cubra de inmediato el sector del transporte por carretera con un programa de protección integral. La señal de alarma que aceleró esta decisión son los datos contundentes de la Inspección General de Transporte por Carretera: en tan solo nueve meses de 2026, el mercado polaco de transporte internacionalrodoMás de mil empresas han desaparecido. Para los gestores de riesgos y los socios comerciales que colaboran con transportistas polacos, esto es una clara señal de alerta que debería dar lugar a procedimientos de diligencia debida más rigurosos.
La magnitud de la crisis: mil empresas menos, cuarenta mil bajo presión.
El presidente de la ZMPD, Jan Buczek, firmó un llamamiento formal en nombre de la organización. La carta, fechada el 21 de septiembre de 2026, deja claro la magnitud del problema. El sector del transporte por carretera polaco, que aún cuenta con más de 40 000 empresas en activo, se enfrenta a presiones de costes sin precedentes. La desaparición de más de mil empresas en menos de un año supone que más de tres cierran sus puertas cada día.
Desde la perspectiva de la evaluación de riesgos, este fenómeno reviste especial importancia, ya que afecta principalmente al sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes), que constituyen la columna vertebral de la industria del transporte polaca. Son precisamente estas pymes —que suelen operar flotas de entre varias decenas de vehículos— las que están menos protegidas ante fluctuaciones repentinas de costes y las que tienen más probabilidades de perder liquidez financiera ante una presión prolongada sobre los márgenes.
Vale la pena destacar que, a pesar de la dramática dinámica de quiebras, Polonia sigue siendo el líder europeo en el ámbito internacional.rodoSin embargo, mantener esta posición a largo plazo solo será realista si el gobierno toma medidas de intervención decisivas; de lo contrario, las sucesivas oleadas de quiebras podrían cambiar permanentemente la estructura de este mercado en detrimento de las entidades polacas.
Combustible: El costo que mata la rentabilidad
El principal culpable de la crisis son los precios récord del combustible. Según datos de la Autoridad Polaca de Transportes (ZMPD), los gastos de combustible representan actualmente más del 30 % de los costes operativos totales de una empresa de transporte polaca típica. Este nivel, sumado a la presión de los clientes para mantener tarifas de flete bajas, hace que para muchas empresas sea prácticamente imposible mantener un negocio rentable.
El mecanismo es simple y despiadado: un fuerte aumento en los precios del diésel reduce inmediatamente los márgenes operativos, que en el transporte por carretera históricamente se encuentran entre los más bajos de todos los sectores. Las empresas que no negocian cláusulas sobre combustible en sus contratos, o cuyos contratos son a largo plazo y no incluyen mecanismos de indexación de costos, caen en una espiral de endeudamiento. Dependen del crédito operativo de sus contratistas, mientras que ellas mismas son incapaces de cumplir puntualmente con sus obligaciones con arrendadores, proveedores de neumáticos o distribuidores de combustible.
La situación se agrava por el hecho de que las empresas de transporte de muchos otros países de la Unión Europea —incluidos Francia, Alemania y los países del Benelux— utilizan sistemas que reembolsan parcialmente el impuesto especial sobre el combustible adquirido para el transporte profesional por carretera. Polonia aún no ha implementado un mecanismo similar, lo que genera una verdadera asimetría competitiva en el mercado común europeo del transporte. Las empresas de transporte polacas incurren en costes efectivos de combustible más elevados que sus competidores de Europa Occidental, al tiempo que se ven obligadas a ofrecer tarifas de mercado comparables.
¿Qué exige la ZMPD? Las exigencias específicas de la organización.
La petición de la ZMPD al primer ministro Tusk contiene un conjunto de demandas formuladas con precisión. La organización va más allá de las peticiones generales de ayuda: también identifica herramientas específicas que, en su opinión, podrían frenar la ola de quiebras y estabilizar el sector.
- Reembolso del impuesto especial sobre los combustibles: Una de las principales demandas es la introducción de un mecanismo que permita a las empresas de transporte recuperar una parte del impuesto especial sobre el combustible adquirido en Polonia para fines profesionales. La ZMPD (Asociación Polaca de Transporte por Carretera) solicitó esta solución en marzo de 2026, pero sin éxito. La organización argumenta que instrumentos similares utilizados en otros países de la UE constituyen una forma de ayuda estatal ilegal que, de facto, discrimina a las empresas polacas.
- Programa de apoyo a modelos agrícolas: ZMPD aboga por el desarrollo de un sistema de apoyo para el sector del transporte, con una escala y estructura similares a los programas de asistencia que se brindan regularmente al sector agrícola. Según la organización, el gobierno debería considerar el transporte por carretera como un elemento de infraestructura crítica de la economía polaca, que requiere una protección institucional similar.
- Mejorar los procedimientos para la contratación de conductores procedentes de fuera de la UE: El tercer pilar de las demandas se refiere a la reforma urgente del sistema de legalización del trabajo y la residencia de los conductores procedentes de terceros países, y en particular, a una reducción drástica del tiempo de espera para obtener los permisos de residencia.
- Cambios en la normativa relativa a la remuneración de los conductores: La organización también señala la necesidad de revisar la normativa salarial del sector, cuya configuración actual genera costes adicionales y dificulta una gestión flexible de los recursos humanos.
Crisis de personal: dos años para obtener una tarjeta de residencia.
Además del problema del combustible, ZMPD señala otro problema estructural en el sector: una escasez crónica y cada vez mayor de conductores profesionales cualificados. Durante años, el sector del transporte polaco ha suplido esta escasez con trabajadores de países fuera de la Unión Europea, principalmente de Ucrania, Bielorrusia, Georgia y otros países de Europa del Este y Asia Central.
El problema, sin embargo, radica en la eficiencia de la administración pública polaca. Según información proporcionada por la ZMPD, en algunas oficinas voivodales el tiempo de espera para la emisión de una tarjeta de residencia temporal para un empleado es de hasta dos años. Esto no es un problema administrativo, sino una parálisis operativa. Un conductor sin una tarjeta de residencia válida no puede trabajar legalmente en el transporte internacional.rodoLa empresa firma un contrato, contrata a un empleado, cubre los gastos de su llegada y formación, y luego espera meses a que lleguen los documentos que le permitirán empezar a trabajar.
En la práctica, esto significa que las empresas de transporte se enfrentan a un dilema irresoluble: no pueden aceptar nuevos pedidos sin un número suficiente de conductores, y no pueden contratarlos porque la administración no da abasto con la tramitación de las solicitudes. Para las entidades que dependen de contratos estacionales o que deben cumplir pedidos que requieren una rápida expansión de la capacidad de transporte, esta disfunción administrativa resulta tan perjudicial como el aumento del precio del combustible.
Lo que dicen los datos de la Oficina Central de Estadística: el transporte se encuentra bajo la mayor presión financiera.
El llamamiento de la ZMPD no se basa únicamente en sus propias estimaciones. La credibilidad del diagnóstico se confirma con datos independientes de la Oficina Central de Estadística. El último estudio sobre la situación económica realizado por la Oficina Central de Estadística indica claramente que, de todos los sectores analizados de la economía polaca, el transporte y el almacenamiento presentan el mayor porcentaje de empresas cuyas decisiones empresariales en los próximos meses estarán determinadas principalmente por su situación financiera.
Esta cifra asciende a un asombroso 65,6 %, lo que significa que casi dos tercios de las empresas de transporte y logística toman decisiones de inversión, empleo y operaciones no en función de las previsiones de demanda ni de los planes de desarrollo estratégico, sino más bien de la disponibilidad actual de recursos financieros. Este es un síntoma clásico de una crisis de liquidez sistémica.
En comparación, en la mayoría de los demás sectores, la tasa de decisiones basadas en la situación financiera es significativamente menor, lo que permite una gestión más proactiva y a largo plazo. El sector del transporte, en cambio, representa una excepción: una señal que los socios comerciales deberían considerar como un factor de riesgo importante.
Contexto macroeconómico: rebaja de la calificación crediticia y presiones sobre los costes.
Las dificultades que enfrenta la industria del transporte polaca forman parte de un contexto macroeconómico más amplio que no propicia una rápida recuperación. Un elemento clave de este panorama es la reciente decisión de Moody's de rebajar la calificación crediticia de Polonia. A2 a A3Si bien el cambio de calificación en sí mismo no supone un desastre para la economía polaca en su conjunto, sí indica un deterioro en la evaluación de las perspectivas de crecimiento en un contexto de crecientes presiones sobre los costes.
Para el sector del transporte, la rebaja de la calificación tiene un impacto indirecto, pero real: podría generar mayores costes de financiación para las empresas polacas, lo que, dada la precaria situación financiera de muchas transportistas, podría suponer un riesgo adicional para su solvencia. Las empresas que financian sus flotas mediante arrendamiento o préstamos son especialmente sensibles a los cambios en las condiciones de financiación.
El Ministerio de Bienes del Estado intenta tranquilizar al mercado, asegurándoles que no existe riesgo de escasez de combustible en las estaciones de servicio. Sin embargo, para las empresas de transporte, esta declaración tiene un valor práctico limitado: el problema no es la disponibilidad de diésel, sino su precio. Incluso con un suministro completo, si su coste representa un tercio de los ingresos de una empresa, la rentabilidad del negocio corre peligro.
Perspectiva de riesgo empresarial: lo que los socios B2B deben saber.
Para los gestores de riesgos, los departamentos de compras y los propietarios de empresas que contratan servicios de transporte, la situación actual del transporte por carretera en Polonia exige una respuesta específica en lo que respecta a los procedimientos y estrategias de gestión de la cadena de suministro.
Verificación de la situación financiera del transportista
En el contexto actual, los procedimientos estándar de verificación de socios comerciales deberían ampliarse para incluir un análisis más exhaustivo de los indicadores de liquidez financiera. Vale la pena comprobar lo siguiente:
- ¿Cuenta la compañía de transporte con la documentación de licencia y los certificados de competencia profesional vigentes?
- ¿Cuál es su historial de resolución de deudas con contratistas?
- ¿La empresa utiliza financiación externa para su flota (arrendamiento, crédito) y en qué condiciones?
- ¿Cómo es la estructura de costes y el contrato incluye mecanismos para indexar las tarifas a los precios del combustible?
- ¿Cuál es la situación laboral actual de los conductores y no corre la empresa el riesgo de sufrir escasez de personal que afecte a la ejecución de los pedidos?
Diversificación de los proveedores de transporte
En la bodarodoDado el elevado riesgo de quiebra entre las pymes transportistas polacas, depender exclusivamente de uno o dos proveedores de servicios de transporte expone a la empresa a un riesgo operativo significativo. La interrupción repentina de las operaciones de un transportista, especialmente en medio de un contrato, puede generar pérdidas millonarias para el cliente. La cartera de proveedores debe incluir tanto empresas nacionales como extranjeras que operen en las mismas rutas.
Cláusulas contractuales y seguridad financiera
Todos los contratos nuevos o renovados con transportistas polacos deben incluir cláusulas que protejan al cliente en caso de una rescisión imprevista de la colaboración. Son especialmente importantes las disposiciones relativas a la responsabilidad por la carga en tránsito, los procedimientos de sustitución en caso de indisponibilidad del conductor y las condiciones de rescisión del contrato por causas imputables al transportista.
Seguimiento de la situación del mercado
El seguimiento de las noticias del sector, incluidas las decisiones gubernamentales sobre un posible programa de protección para el transporte, es ahora un elemento mínimo indispensable en la gestión de riesgos de la cadena de suministro. Si el gobierno decide implementar un mecanismo de reembolso de impuestos especiales u otras formas de apoyo, esto podría mejorar significativamente la situación del sector en cuestión de meses. De no hacerlo, continuaría la actual tendencia de quiebras.
¿Responderá el gobierno a la apelación? Escenarios para la industria
Hasta el momento, el gobierno del primer ministro Tusk no ha presentado una respuesta formal al llamamiento de la ZMPD. El sector está a la espera de una señal que determine si Polonia optará por una intervención sistémica similar a la utilizada en la agricultura, o si el transporte por carretera tendrá que afrontar la crisis de costes por sí solo.
El escenario optimista parte de la premisa de la rápida implementación, al menos, del mecanismo de reembolso del impuesto especial, una solución que no requiere un largo proceso legislativo y que puede ponerse en marcha con relativa rapidez. Esta decisión reduciría el coste efectivo del combustible para las aerolíneas polacas y eliminaría, al menos parcialmente, la desventaja competitiva frente a las empresas de países de la UE que utilizan mecanismos similares.
El escenario más pesimista —la falta de respuesta gubernamental o acciones insuficientes— implica la continuación de la tendencia actual. Con más de mil quiebras anuales, el sector del transporte polaco podría perder cientos de empresas más para finales de 2026, lo que inevitablemente afectará la disponibilidad y los precios de los servicios de transporte y, por ende, los costes logísticos para toda la economía polaca y europea.
Resumen: Una señal de alerta para todo el mercado.
La petición de la ZMPD al primer ministro Tusk no es solo un gesto político de presión por parte de la industria. Es un documento que describe brevemente la situación de uno de los sectores clave de la economía polaca: un sector responsable del transporte de la gran mayoría de la carga que circula por Europa bajo bandera polaca.
De este documento se pueden extraer cuatro conclusiones clave para los participantes en el mercado europeo del transporte y la logística:
- La magnitud de las quiebras es real y está documentada. Los datos de GITD confirman la desaparición de más de mil empresas en 2026; no se trata de estimaciones del sector, sino de cifras reales extraídas del registro de empresarios.
- El problema es estructural, no temporal. Los costes del combustible, que superan el 30 % de los costes operativos, la escasez de conductores y las barreras burocráticas son retos que no pueden resolverse con medidas puntuales y aisladas.
- Las PYMES son las que corren mayor riesgo. Los grandes grupos de transporte tienen mejor acceso a la financiación, la capacidad de cubrir los costes del combustible y una posición negociadora más sólida con los clientes. Las pequeñas y medianas empresas de transporte son las más vulnerables a estas crisis.
- La debida diligencia es esencial hoy en día. En las circunstancias actuales, cooperar con una compañía de transporte polaca perteneciente al sector de las PYME sin verificar previamente su situación financiera y operativa constituye un grave riesgo empresarial.
La plataforma EURODEBT.eu supervisará continuamente la respuesta del gobierno a las demandas de la ZMPD y proporcionará información sobre cualquier cambio en la situación financiera de las compañías de transporte polacas. En caso de que se anuncie un escudo protector o cambios regulatorios significativos, publicaremos una actualización inmediata de la evaluación de riesgos del sector.






